Todos los niños merecen estar protegidos del plomo.

La exposición al plomo puede producirse de forma imperceptible a través de la pintura, el polvo, la tierra, el agua, los productos importados, los juguetes, las especias, la cerámica y los entornos cotidianos con los que los niños interactúan a diario. Incluso niveles bajos de plomo pueden afectar al aprendizaje, el comportamiento, el crecimiento y el desarrollo, especialmente en los niños pequeños.

La prevención del plomo empieza en casa

Proteger

Descubre cómo los hábitos saludables y los entornos más seguros reducen la exposición al plomo.

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Detectar

Las pruebas tempranas permiten detectar la exposición al plomo antes de que aparezcan los síntomas.

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Protege a tu hijo de la exposición al plomo

La exposición al plomo puede afectar a:

  • Aprendizaje y rendimiento académico

  • Desarrollo del habla y del lenguaje

  • Atención y comportamiento

  • Crecimiento y desarrollo

  • La audición y el funcionamiento del sistema nervioso

No existe un nivel seguro de exposición al plomo en los niños.

¿Qué es el plomo y por qué es importante?

El plomo es un metal tóxico que puede dañar el cerebro, el sistema nervioso y el desarrollo general de los niños. Los niños pequeños son especialmente vulnerables porque su cuerpo y su cerebro aún están en fase de crecimiento.

Es posible que muchos niños expuestos al plomo no presenten síntomas de inmediato, por lo que las pruebas y la prevención son tan importantes.

¿Dónde se puede encontrar el plomo?

La exposición al plomo suele asociarse con viviendas antiguas, polvo contaminado o la exposición ambiental, pero a muchas familias les sorprende descubrir cuántos objetos cotidianos pueden contener también plomo.

Posibles señales de alerta

  • Dificultades para concentrarse o aprender

  • Retraso en el desarrollo o en el habla

  • Irritabilidad o cambios de humor

  • Fatiga o falta de energía

  • Dolor de estómago o cambios en el apetito

Los niños en mayor situación de riesgo

  • Niños menores de 6 años

  • Familias que viven en viviendas antiguas

  • Viviendas en proceso de reforma

  • Familias que utilizan productos importados o productos tradicionales

  • Barrios situados cerca de zonas industriales o con mucho tráfico

Aprende a reconocer los síntomas. Conoce los riesgos.

Muchos niños expuestos al plomo no parecen estar enfermos ni se sienten mal de inmediato.

Hecho: Las pruebas son la mejor forma de saber si un niño ha estado expuesto al virus.

Ayúdanos a dar a conocer estos recursos.